El Matiz
Los detalles que cambian la historia.
México

Sheinbaum califica como impagable la deuda heredada por el Fobaproa

La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que los pasivos del Fobaproa representan una carga financiera insostenible para el erario público mexicano.

Redacción El Matiz
Foto: jornada.com.mx

La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, declaró este sábado que la deuda originada por el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) se ha convertido en una carga impagable para las finanzas nacionales. Durante su mensaje, la mandataria subrayó que los compromisos financieros derivados de este rescate bancario continúan absorbiendo recursos públicos que podrían destinarse a programas sociales y proyectos de infraestructura.

La jefa del Ejecutivo federal cuestionó el esquema mediante el cual se rescató a entidades financieras y empresas privadas hace décadas. Según la postura del gobierno actual, dichas medidas fueron ejecutadas bajo condiciones que favorecieron intereses particulares, consolidando una estructura de deuda que ha persistido a través de diversos sexenios y que sigue impactando el presupuesto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El equipo de comunicación de la Presidencia indicó que la administración federal analiza los mecanismos legales y financieros para evaluar el peso real de estos pasivos. Se propone revisar de manera integral las condiciones de los contratos y las obligaciones vigentes con el objetivo de buscar alternativas que permitan reducir la presión fiscal que esta herencia ejerce sobre el Estado mexicano.

Finalmente, la presidenta reiteró que su gobierno mantendrá una política de austeridad y transparencia en el manejo de las finanzas públicas. La estrategia busca limitar el impacto de las deudas del pasado, priorizando la estabilidad económica y la inversión en el bienestar social de la población en lugar de destinar mayores fondos al pago de intereses de compromisos financieros considerados injustos por la presente gestión.

fobaproafinanzas públicasdeudagobierno federaleconomía